ASOCIACION COLOMBIANA DE CIRUGIA PLASTICA OCULAR, ORBITA Y ONCOLOGIA
 

SERVICIOS: Fotos Clínicas en Oculoplástica

 

Cómo Tomar Fotos Clínicas en Oculoplástica

Por: Julián Espinosa Noguera
Oftalmólogo y Cirujano Plástico Ocular,
Clínica de Ojos S.M.B.,
Valledupar, Cesar, Colombia

La cirugía plástica ocular es una especialidad muy visual y por eso la importancia de la fotografía clínica en esta especialidad. Principalmente nos permite registrar la condición preoperatoria del paciente y compararla con el postoperatorio, registrar la evolución de una lesión o una enfermedad y su respuesta al tratamiento, discutir con el paciente el manejo a seguir con la ayuda de la fotografía del mismo, así explicar con mayor claridad y lograr que las expectativas del paciente sean más reales, podemos usar la fotografía en el transoperatorio como ayuda visual, retroalimentación personal, fines académicos, presentaciones en congresos, publicaciones científicas, mercadeo, además que la fotografía clínica es un documento médico legal y hace parte de la historia clínica del paciente.

Es de suma importancia en el proceso de obtención de fotografías clínicas profesionales que sea un proceso estandarizado y reproducible, para ello debemos minimizar variables al momento de tomar las fotografías, de este modo en lo único que vamos a notar un cambio entre una foto y otra es la evolución propia de la condición del paciente. No siendo menos importante, vamos a lograr capturar imágenes profesionales, elegantes y presentables que le va a dar un extra a nuestra práctica clínica y a nosotros mismos como profesionales.

El Consentimiento

Antes que nada debemos tener un consentimiento informado firmado por el paciente o su tutor, en el que se especifique que autoriza al equipo médico obtener material fotográfico y videográfico como parte de la historia clínica y que además especifique por escrito si autoriza o no el uso de las imágenes y videos con fines educativos en ámbitos científicos, congresos, publicaciones científicas, o con fines de publicidad en redes sociales, posters, páginas web, panfletos, televisión y cualquier medio en el que potencialmente se puedan publicar las imágenes. Como médicos debemos respetar también la identidad de los pacientes y en lo posible solo mostrar lo estrictamente necesario para demostrar lo que se quiere con la fotografía. Recordemos que son fotografías clínicas, no artísticas y deben ser destinadas como tal, no podemos usar la imagen de la cara completa de un paciente como portada de una página web por ejemplo.

Como se había mencionado arriba debemos minimizar variables y estandarizar la toma de las imágenes, para ello tenemos que ser constantes en el equipo que usamos, los parámetros, el lugar donde tomamos la foto, la iluminación, encuadre o composición, proyecciones, distancia focal, fondo, balance de blancos entre otros; a continuación haré una descripción de cómo podemos estandarizar estas variables y obtener resultados reproducibles en nuestra práctica clínica.

El Equipo

En cuanto al equipo recomiendo que sea una cámara D-SLR (Digital – Single Lens Reflex), son completamente manuales y podemos ajustar los parámetros de la cámara y usar siempre los mismos parámetros para estandarizar la toma de las imágenes; adicionalmente son cámaras con lentes intercambiables, lo que nos permite usar el lente más indicado para fotografía en oculoplástica que lo comentaremos más adelante. En cuanto a los parámetros de la cámara son 4 las variables a tener en cuenta para tener una fotografía bien expuesta, esto es que no quede ni muy oscura ni muy brillante. De estas variables, 3 las podemos controlar con la cámara, el tiempo de exposición, la apertura y el ISO; la cuarta variable es la luz disponible en la escena.

El Tiempo de Exposición

Se mide en segundos y determina el tiempo al que el sensor de la cámara se expone a la luz que entra a través del lente, la velocidad de obturación se refiere al mismo concepto. Dentro de la cámara hay una cortina que se abre y se cierra para dejar pasar la luz hasta el sensor; funciona como los párpados de nuestros ojos, pensemos que los tenemos cerrados, luego los abrimos por un tiempo determinado y los volvemos a cerrar, el tiempo que permanecieron abiertos es el tiempo de exposición. Para fotografía clínica en oculoplástica recomiendo un tiempo de exposición entre 1/60 segundos y 1/100 segundos si usamos iluminación continua, y 1/200 segundos si usamos flash indirecto (ver más adelante en iluminación). Un tiempo de exposición más lento que 1/60 segundos puede hacer que la fotografía salga movida, y un tiempo de exposición más rápido que 1/100 segundos es poco tiempo para que la luz entre y estimule el sensor, esto hace que la foto salga oscura o infra expuesta, y tendríamos que usar mucha más luz en la escena para compensar.

La Apertura

Está determinada por el diafragma, unas aspas organizadas para formar un círculo en el centro por dónde entra la luz a la cámara, estas aspas se mueven para cambiar el tamaño del círculo y controlar la entrada de luz, funciona como el iris y la pupila en nuestros ojos. La apertura se mide en números f, un número f bajo, por ejemplo f/1.4, es una apertura mayor y deja entrar mucha luz, un número f alto, f/32, es una apertura pequeña y deja entrar muy poca luz. La profundidad de foco o profundidad de campo también está determinada por la apertura, y es la distancia por delante y por detrás del plano focal (donde se enfoca la cámara) que aparentemente permanecen enfocadas en la imagen. Así pues, una apertura mayor va a tener una menor profundidad de campo, si tenemos un paciente a un metro y medio de la cámara enfocada en los ojos del paciente, se verá la nariz y las orejas del paciente fuera de foco, así como el fondo fuera de foco o borroso. Para fotografía clínica en oculoplástica recomiendo una apertura de f/8 a f/22, idealmente f/8 para permitir un mayor rango de planos en foco por delante y por detrás de los ojos del paciente dónde debemos enfocar la foto y suavizar o tener el fondo levemente desenfocado a unos 80 cm detrás del paciente. Si la imagen se ve sobre expuesta o muy brillante podemos aumentar el número f hasta f/22 para reducir la cantidad de luz que llega al sensor o reducir el tiempo de exposición.

El ISO

Se resume en la sensibilidad a la luz del sensor de la cámara, cómo los conos y bastones en nuestra retina, pero en realidad en las cámaras digitales al aumentar el ISO, se amplifica la señal eléctrica emitida por el sensor luego de ser estimulado por la luz que alcanzó el mismo en la toma de una fotografía. Un ISO alto entonces permite obtener fotografías bien expuestas en condiciones de poca iluminación, pero a cuestas de un aumento en el ruido digital de la foto, que lo vemos como una granulación fina en la fotografía. En fotografía clínica en oculoplástica recomiendo siempre usar un ISO de 100, máximo 800, pero siempre es mejor ajustar las condiciones de iluminación de la escena, ajustar los parámetros de apertura y tiempo de exposición, antes que aumentar el ISO.

El Formato de Archivo

En las cámaras DSLR se puede escoger el formato en el que se guardan las imágenes, el formato RAW en fotografía no tiene compresión digital del archivo, almacena mucha información de cada pixel de la imagen y permite hacer pequeños ajustes en postproducción en programas de edición de fotografía, para corregir la exposición, contraste, tono de piel, balance de blancos y más, y producir fotografías perfectas. Capturar las imágenes en formato RAW tiene sus desventajas, cada fotografía ocupa considerablemente más memoria que un formato comprimido como JPEG; las fotografías en formato RAW son como un negativo digital, no es un formato compatible para imprimir, subir a redes o diapositivas, para esto todas las fotografías hay que procesarlas en un programa de edición para “revelarlas” y guardarlas en algún formato compatible y listas para subir a redes y diapositivas como JPEG; personalmente uso siempre formato RAW porque estoy acostumbrado a usarlo y me permite completa flexibilidad a la hora de hacer el revelado digital y porque uso las tarjetas de gris 18% para hacer el balance de blancos exacto. Sin duda alguna si capturamos las imágenes directamente en JPEG, el proceso es más rápido, más sencillo y consume muchísima menos memoria. En las cámaras esta opción aparece generalmente como L, M o S, para grande, mediano y pequeño, que determina el nivel de compresión de la imagen; recomiendo usar L ya que permite acercarnos a la imagen y recortarla sin que se vea pixelada.

El Lente u Objetivo

 
Fotografía macro de iris.

Otro elemento importante del equipo es el lente u objetivo, a las cámaras D-SLR se les puede acoplar gran cantidad de objetivos, y estos varían en su apertura máxima, que ya estamos familiarizados con ese concepto, la distancia focal y si son de distancia focal fija o variable según el tipo de objetivo. La distancia focal se mide en milímetros (mm), al variar la distancia focal conseguimos un menor o mayor acercamiento. Es lo que comúnmente llamamos zoom. En fotografía clínica en oculoplástica recomiendo un lente u objetivo de distancia focal fija o prime lens de 100 mm o 105 mm. Al ser un lente de distancia focal fija eliminamos una variable más, ya que todas las fotografías tomadas con ese lente serán de 105 mm o de 100 mm según sea el caso, y además si es un lente considerado de macro-fotografía lo podremos utilizar también para fotografiar lesiones pequeñas en los párpados incluso en el iris, ya que estos objetivos nos permiten acercarnos mucho al sujeto sin perder el enfoque (figura 1). Y al ser de 100 o 105 mm es la distancia focal o magnificación ideal para fotografía en oculoplástica pues nos va a permitir tomar fotografías magnificadas de la cara y el tercio medio de la cara sin generar distorsión en barril (figura 2). Una distancia focal mayor va a tener más magnificación o zoom del necesario y va a ser necesario alejarnos mucho del paciente para que alcance a salir toda la cara del paciente en la fotografía y no es práctico.

Se muestra en la fotografía de la izquierda la distorsión en barril al tomar la fotografía sin magnificación o con una distancia focal de 50 mm o menor. A la derecha se muestra la corrección de la distorsión al tomar la fotografía con un lente de distancia focal de 100mm o con la magnificación de 2x en el celular.

Cámara del Celular

Las cámaras de los celulares modernos y las cámaras compactas de más de 5 megapíxeles son aceptables en la toma de fotografía en oculoplástica, sin embargo tienen la gran desventaja que los parámetros no son manuales, es todo automatizado dependiendo de las condiciones de iluminación, contraste y colores del entorno, y eso dificulta la estandarización de la toma de fotografías. Para lograr un grado aceptable de reproducibilidad hay que enfatizar mucho más en la estandarización de las demás variables, más específicamente en la iluminación. Es importante que la cámara o celular no tenga filtros automáticos que quiten arrugas, ojeras, poros en la piel, etc. Como no tienen lentes intercambiables hay que simular un objetivo de 100 mm
 
Líneas quía en rejilla de tercios
e indicador de zoom 2x en la cámara
del celular.
con el zoom incluido en la cámara o en el celular, para minimizar la distorsión en barril que se obtiene con distancia focal menor o sin magnificación en el celular o cámara compacta (figura 2). Para hacerlo vamos a hacer zoom hasta 2x o hasta la mitad de la barra de zoom en algunos celulares, y alejarnos un poco del paciente para que la cara entera o el tercio medio de la cara del paciente aparezca por completo en la imagen. Recomiendo habilitar la rejilla de tercios, que son unas líneas guía que aparecen en la pantalla y nos ayuda a mantener la imagen bien centrada en la pantalla (figura 3). Justo antes de tomar la fotografía debemos enfocar en los ojos del paciente, haciendo toques en la pantalla del celular o cámara compacta en donde aparecen los ojos. En cámaras compactas recomiendo activar el modo macro, identificado con el ícono de una flor, para ayudar a enfocar cuando tomamos fotografías de cerca. Debemos desactivar el flash del celular o flash frontal de la cámara pues elimina todas las sombras de la cara, aplana la imagen y minimiza la apariencia de arrugas, bolsas, ojeras, etc. que son más evidentes en fotografías con un correcto juego de sombras.

La Iluminación

Es el cuarto determinante en la correcta exposición de una fotografía, y es una variable sumamente importante en fotografía clínica en oculoplástica. Recomiendo tomar la fotografía siempre en el mismo lugar, destinar un sitio del consultorio o un cuarto específico para la toma de fotografías clínicas. Usar una fuente de luz amplia y difusa, esto nos va a evitar sombras fuertes y contrastes fuertes en la cara del paciente, que no son deseables en una fotografía de buena calidad. Una fuente de luz amplia y difusa se logra con una lámpara de leds en anillo, o un “softbox” que es una luz led o fluorescente con una manta blanca difusora delante, se debe ubicar a 1 metro y medio del paciente y a 15º del plano horizontal, por encima de la cabeza del fotógrafo (figura 4). Una segunda opción es usar un flash para la iluminación, pero no debe ser el flash integrado de la cámara, debe ser un flash que se adapta a la cámara y que tenga lo opción de dirigir el flash de luz hacia arriba y atrás para que la luz rebote en el techo y paredes del cuarto (que deben ser blancas) y luego la luz llega al paciente de forma amplia y difuminada desde arriba (figura 5).

 
Disposición de iluminación con un "softbox".   Disposición de iluminación con flash indirecto.

Con esta disposición se podría agregar un pequeño reflector justo detrás del flash que está apuntado hacia arriba, para que parte de la luz refleje en este reflector y rebote directo a la cara del paciente para iluminar solo un poco de frente los ojos. Una ventana grande puede ser una fuente de luz amplia y difusa, sin embargo cambia según la hora del día y las condiciones climáticas y no permite una adecuada estandarización. Las desventajas de usar el flash integrado de la cámara o un flash de frente al paciente sin difuminador es que produce una iluminación muy fuerte en el centro de la cara, con mucho contraste y sombras fuertes en el contorno de la cara, las orejas y en el pelo, además va a disimular la presencia de arrugas, bolsas y ojeras en la foto, ya que estas se hacen evidentes en la foto con un adecuado juego de iluminación y sombras. Recordemos que en fotografía clínica queremos documentar con la mayor veracidad posible la realidad del paciente. Aunque es posible, no debemos manipular la iluminación para disimular los defectos y aparentar que son resultados de un procedimiento, cuando en realidad son efectos de iluminación. Ahí la importancia de ser constantes con la disposición de la iluminación, pues el reflejo corneal y las sombras dan pistas de si hubo un cambio en la iluminación entre una foto y otra y podría perder credibilidad en los resultados ante los ojos de un buen observador. La única situación en la que se recomienda activar el flash frontal es si queremos documentar en la fotografía la distancia margen reflejo.

La Temperatura del Color de la Luz

Es una variable a tener en cuenta para obtener resultados profesionales y reproducibles, y va muy ligado a la iluminación y al balance de blancos que discutiremos más adelante. La temperatura del color de la luz se mide en Kelvin (K), y se refiere a la dominancia en la imagen de colores cálidos (naranja, rojo) o colores fríos (azul, violeta), se debe mantener en 5000 a 5500 K que es una temperatura neutra, ni muy amarillosa, ni muy azulada la imagen. Esto depende de la fuente de luz que usemos. Con las bombillas fluorescentes, luces led y flash nos mantenemos en un rango adecuado y podemos verificar la temperatura del color de la luz en las especificaciones de la bombilla al momento de comprarlas. También debe saber que se puede ajustar la temperatura de la foto en programas de edición de fotografía y compensar alguna dominancia fría o cálida en la misma, y la mayoría de las cámaras incluyen ajustes para compensar la temperatura del color de la luz según la iluminación, con ajustes predeterminados de balance de blancos, o ayudarse de tarjetas de fotografía de gris 18% para un ajuste exacto del balance de blancos según las condiciones de iluminación de la fotografía y así representar en la fotografía un tono de piel acorde con el del paciente (figura 6).

 

En la fotografía de la izquierda sin balance de blancos se observa una temperatura del color de la imagen hacia tonos fríos, con alteración del tono de piel natural del paciente. En la fotografía de la derecha con corrección de balance de blancos se observa una temperatura del color más neutral con un tono de piel natural. Se observa la tarjeta gris 18% para corrección de balance de blancos.

El Fondo de la Fotografía

Debe ser completamente homogéneo, sin distractores y de un color neutro y mate, recomiendo azul medio, o gris 18% ya que preservan mejor los tonos de piel, y afectan menos la exposición y el balance de blancos (figura 7). Otros colores de fondo hacen un contraste fuerte y pueden mostrar tonos de piel no naturales en la imagen. El paciente debe estar ubicado a unos 80 cm del fondo.

 

Fondo completamente homogéneo, sin distractores y de un color neutro y mate, en la imagen de la izquierda gris 18% y en la imagen de la derecha azul medio.

La Posición

Posición de la cabeza, encuadre o composición y proyecciones, la cámara debe ubicarse a la altura de los ojos del paciente, y la posición de la cabeza debe permanecer en el plano Frankfurt en el que el reborde orbitario inferior y el conducto auditivo externo se encuentran alineados en el plano horizontal, ayudándonos de las guías en el visor de la cámara o en la pantalla; si tenemos esto en cuenta evitamos que haya una inclinación hacia arriba o abajo de la cabeza del paciente que podría alterar la posición de los párpados. El encuadre o composición se refiere a las partes del paciente que aparecen dentro de los márgenes de la foto o los elementos que componen la foto y las proyecciones desde donde se toma la foto en relación al paciente.

Tenemos 2 encuadres y 5 proyecciones básicas en fotografía clínica de cara y tercio medio facial. Los encuadres son de cara completa y de acercamiento a los ojos, el encuadre de cara completa debe incluir en la parte más superior de la fotografía una pequeña franja de fondo, aproximadamente 10% de la altura de la fotografía, o coincidir la parte más alta de la cabeza del paciente con el margen superior de la foto, y en el margen inferior incluir hasta el cuello del paciente cerca del área supraesternal; puede ser tomada en sentido vertical u horizontal, yo prefiero tomar todas las fotos en sentido horizontal, si deseo presentar la fotografía por sí sola la presento completa, si deseo presentar la fotografía junto con otra, simplemente recorto parte del fondo para que ambas quepan en una misma diapositiva o papel de impresión.

El encuadre de acercamiento a los ojos debe incluir desde la mitad de la frente en el margen superior de la fotografía, hasta la punta de la nariz o el surco nasolabial en el margen inferior de la foto. Los márgenes laterales de la foto coinciden con la región temporal del paciente a cada lado o una pequeña porción de fondo, aproximadamente 5% del ancho de la foto a cada lado y siempre debe ser tomada en sentido horizontal.

Las 5 proyecciones son de frente o vista antero-posterior en la que el paciente mira directamente el lente de la cámara; oblicua derecha e izquierda tomada a 45º en relación al plano sagital del paciente, es útil hacer marcas en el piso para indicar los 45º a cada lado, o hacer coincidir o que sobresalga levemente la eminencia malar sobre la punta de la nariz del paciente en la fotografía se acerca bastante a una proyección de 45º. Es necesario que el paciente gire todo su torso y no solo la cabeza y que mantenga una mirada al frente; las últimas 2 proyecciones son lateral o perfil derecho e izquierdo tomada a 90º, debe incluir una franja de fondo frente a la nariz y mantener el ojo centrado en la imagen de manera que el occipucio puede no quedar en la fotografía, en esta proyección no se ve la ceja contralateral. Haciendo las 5 proyecciones en ambos encuadres obtenemos 10 fotografías, adicionalmente debemos obtener una fotografía de frente con acercamiento en los ojos con los ojos cerrados para documentar el párpado superior, surco palpebral y surco orbitario y otra mirando hacia arriba para documentar párpado inferior, borde palpebral inferior y bolsas grasas, estas 12 fotografías constituyen el paquete básico en fotografía clínica en oculoplástica. Si quisiera ser más práctico podría obviar las fotografías oblicuas y laterales de cara completa a menos que el caso en particular lo amerite (figura 8).

En la imagen se muestra las 8 fotografías clínicas básicas en oculoplástica, obviando las 2 laterales y las 2 oblicuas de cara completa para mayor practicidad.

Y debe siempre tener algún método para recordar o asociar la identificación del paciente con las fotografías, como por ejemplo tomar una fotografía previa en la que aparezca la cara del paciente y su identificación. Algunas situaciones especiales exigen tomar fotografías adicionales, como fotografías macro de lesiones, siempre acompañadas de una regla graduada, fotografías dinámicas pidiéndole al paciente que haga mímicas faciales como sonreír, fruncir el seño, apretar los ojos, etc., proyección desde abajo para documentar proptosis o enoftalmia en la que el paciente inclina su cabeza hacia arriba y bajamos la cámara y hacemos coincidir la punta de la nariz con la glabela, entre ambas cejas, enfocando en los ojos, el margen superior de la foto incluye una franja de fondo y el margen inferior el surco nasolabial; o para documentar la prueba de fenilefrina haciendo una marca en la frente, del lado en el que se aplicó la gota.

Otras recomendaciones

Para una fotografía clínica profesional son que el paciente use ropa negra o cubrir su ropa de color con alguna tela negra para evitar reflejos de colores en la cara; no usar maquillaje o un mínimo maquillaje pero no vamos a poder documentar la calidad de la piel, arrugas finas y tamaño de los poros si se usa maquillaje; evitar al máximo tomarle la foto al paciente luego de haberle aplicado fluoresceína, preferiblemente citarlo otro día para la foto o tomar la foto antes de realizarle cualquier examen que requiera aplicación de fluoresceína, a menos que lo que se quiera documentar sea la prueba de aclaramiento de fluoresceína por supuesto; y finalmente pedirle al paciente que se retire gafas y joyas, y tener el pelo recogido para que no esté enfrente de la cara del paciente.

La tarea más difícil y la que toma más tiempo es el almacenamiento correcto de las fotografías para que en el futuro sea fácil encontrar la fotografía que estamos buscando. No hay un único método correcto; mi preferencia es tener los archivos en un disco duro externo y una copia de seguridad en un segundo disco duro, organizo las fotos en carpetas en orden cronológico y por paciente y uso tags o etiquetas para poder encontrarlas más fácilmente en cualquier momento. Cada vez que capturo la serie de fotografías de un paciente por primera vez creo una carpeta de nombre en el siguiente formato: AAAA-MM-DD Nombre del paciente, escribiendo primero el año (los 4 dígitos) luego el mes (los 2 dígitos) y día (los 2 dígitos) y si se selecciona ordenar por nombre, el ordenador lo va a organizar en orden cronológico, la fecha que registro es la fecha de toma de fotos de la primera vez de ese paciente y el nombre completo del paciente. A esta carpeta le asigno uno o varios tags o etiquetas (haciendo click derecho o en el ícono de tag en la parte superior de la ventana). Estos tags me van a ayudar a encontrar con más facilidad lo que estoy buscando; las etiquetas que asigno son de diagnósticos, procedimientos o cualquier palabra que se asocie con el paciente o su condición que pueda usarla para encontrarlo en el futuro, por ejemplo ptosis palpebral; dentro de esta carpeta guardo la fotografía o el documento escaneado del consentimiento informado firmado por el paciente o tutor y creo una segunda carpeta con la fecha de la toma de fotografía en el mismo formato AAAA-MM-DD seguido de una descripción de pocas palabras, por ejemplo, preoperatorio, pretratamiento, recurrencia, etc. Y en esta carpeta guardo las imágenes capturadas.

Siguiendo el ejemplo, el paciente fue operado y regresa al mes para la fotografía postoperatoria, busco su carpeta por su nombre o por la fecha de la primera toma, a esta carpeta le añado el tag de la cirugía realizada, por ejemplo conjuntivomullerectomía (ahora tiene el tag de ptosis palpebral y de conjuntivomullerectomía), dentro de esta carpeta en la que se encuentra el consentimiento informado y la carpeta de preoperatorio creo otra carpeta de nombre en el mismo formato y la descripción postoperatorio 1 mes, dentro de esta segunda carpeta guardo las fotos. Con este método tengo las fotos organizadas cronológicamente, puedo buscar a los pacientes por su nombre y tengo en una misma carpeta todas las sesiones de fotos que se ha tomado ese paciente, ordenadas cronológicamente y con su breve descripción, puedo buscar por etiquetas a todos los pacientes con (ptosis), o a los pacientes con (ptosis) y operados de (conjuntivomullerectomía), o pacientes con carcinoma basocelular (CBC) de (canto interno), todo depende de las etiquetas que asigne. Es importante para poder agrupar pacientes, que usemos la misma etiqueta si corresponden al mismo grupo, es decir si asigno la etiqueta (ptosis palpebral), no puedo asignar otra etiqueta (ptosis de párpado) porque no quedarían agrupados en la misma categoría, afortunadamente al asignar una etiqueta aparecen las sugerencias de etiquetas ya usadas.

Otra forma de almacenar y organizar las fotos es en la nube, en aplicaciones de escritorio con acceso desde cualquier dispositivo con conexión a internet, como Google fotos, organizadas por álbumes; al subir una nueva serie de fotos las agrego a un álbum con el nombre del paciente y dentro del álbum escribo el subtítulo preoperatorio; si es un paciente que ya tiene fotos previas lo añado al álbum creado previamente con su nombre y dentro del álbum agrego el subtítulo postoperatorio 1 mes; adicionalmente también puedo agregar las mismas fotos a diferentes álbumes, por ejemplo al álbum de ptosis y al álbum de conjuntivomullerectomía; esto no duplica las imágenes, simplemente las organiza de manera tal que las pueda encontrar tanto en el álbum de ptosis, como en el del nombre del paciente, y en el de conjuntivomullerectomía.

Sabemos lo esencial que es la fotografía clínica en nuestra profesión, es hora de darle la importancia que se merece, hacer las modificaciones necesarias en nuestra práctica clínica, adaptar las recomendaciones ofrecidas en este artículo a las necesidades de cada quien y empezar a tomar fotos clínicas profesionales de excelente calidad.

En el siguiente enlace puede ver el video de la clase ¿Cómo tomar fotos clínicas en oculoplástica? Por Julián Espinosa, presentado el 8 de abril de 2020 como parte una serie de clases en línea Oculoplástica desde casa y Fundación de Oftalmología Conde de Valenciana.

   
https://youtu.be/VmJJFndYp7c
   

Contacto:

Julián Espinosa Noguera
Clínica de Ojos S.M.B
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Tels. 570-0152 / 570-2299
Cel. (317) 383-8331
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Páginas Web:

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www.linkedin.com/in/julian-espinosa-noguera-5ba3881a7
www.youtube.com/c/JuliánEspinosaoculoplastia

 

Lecturas Recomendadas:

1. Nair AG, Santhanam A. Clinical photography for periorbital and facial aesthetic practice. J Cutan Aesthet Surg 2016;9:115-21.

2. Kinney BM. 7. Photography in plastic surgery. In: Neligan PC, editor. Plastic Surgery. 3rd ed. ELSEVIER; 2013. p. 104–23.

 
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